Para una charla en un colegio les propuse a los estudiantes que escribieran una carta de agradecimiento a sus propios papás por lo que habían recibido de ellos en su vida. Uno de esos mensajes que escribió uno de ellos se lo presento hoy. El muchacho con la crudeza y contradicción de sus 17 años, se expresó así en su carta: (Solo cito algunos apartes).
"Papá: ¿Qué te puedo agradecer?¿Todo? ¡Quizás!...¿Nada? ¡Quizás! A ti papá sólo te puedo agradecer lo que me has dado, pero es tan poco que mis agradecimientos no pueden pasar de un "gracias señor", pues dudo que puedas oír un "muchas gracias papá". ¡Papá, yo te felicito! ¡No todos tienen tanta plata ni son tan inteligentes como tú para los negocios¡ Pero, ¡Ojo conmigo, que mi precio va subiendo y creo que ya no me vas a poder comprar!".
Creo que con esto es más que suficiente, todos tienen un precio que nos lo irán diciendo en la medida en que vayan creciendo. ¿Se ha generado un vacío existencial? ¿Dónde está la felicidad? El anhelo más profundo del ser humano es la felicidad, aunque muchas veces no se tenga tan claro dónde la va a encontrar. Busca un plenitud que lo llene. Todo ser es feliz cuando realiza su vocación personal, cuando va siendo lo que verdaderamente es. Cuando va desplegando las capacidades que lleva dentro de sí; cuando se siente viviendo y vibrando con todo su ser en todo encuentro con la vida, con la verdad, con la belleza y sobre todo, con el amor.
La felicidad se nutre en la comunicación con la naturaleza, con las otras personas. No es algo que se obtenga de un golpe, para siempre; es algo que hay que ir buscando en un largo proceso que nunca termina. El hombre es feliz cuando es capaz de salir de sí en busca de algo o de alguien al que nunca logro alcanzar, que está más allá de sí mismo y lo impulsa a trascenderse y buscar fuera de sí. Todo ser humano se encuentra a sí cuando sale de sí. "La felicidad es como una mariposa, que cuando la persigues siempre huye más allá de tu alcance, pero que cuando te sientas tranquilamente, puede posarse sobre tu hombro" (N.Hawthorne). La búsqueda ansiosa de la felicidad espanta lo mismo que se pretende alcanzar. La felicidad no se persigue sino que se consigue; llega aleteando como paloma en torno a los granos de amor que se han esparcido por el camino de la existencia.
Por lo mismo, no es feliz el hombre que vive esclavizado por el dinero, por acumular bienes materiales en los que pone su seguridad y la de su familia. No es feliz el que vive en continua tensión para dar figuración y quema sus energías en representaciones desgastadoras de hombre exitoso que pretende estar en todas las paradas. Probablemente lo admiran mucho pero lo quieren poco. No es feliz quien no sabe por qué y para qué vive, cuál es el sentido de su vida. Y va caminando por esta tierra sin rumbo, impulsado por la corriente anónima de las modas, sin comprometerse con nadie ni con nada, balanceándose en la vaguedad de la indefinición.
El autor dice que el único aspecto transitorio de la vida es lo que en ella hay un objetivo, una meta, un potencial. Y al momento de realizarlo se guarda en el pasado y se preserva en la transitoriedad de este. La logoterapia, al tener en cuenta la transitoriedad esencial de la existencia humana, no es pesimista, sino activista. Se refiere a aquel hombre que enfrenta en forma digna su forma de vivir y con algún propósito en su vida, es aquel hombre al que hay que valorar, ya que se siente orgulloso de sus logros que realizó en el pasado y eso lo deja satisfecho en su interior.
Voluntad de sentido: Se refiere a que el hombre tiene un sentido de vida, que está hace que haya una motivación para seguir en el camino. Muchas de las personas necesitan un “algo”, un “alguien” porque vivir. Para el hombre, la voluntad de sentido es cuestión de hecho, no de fé. Nosotros no necesitamos inventar un sentido de vida, sino hay que descubrirlo. Los logros no los mira con desprecio sino como algo para recordar para el futuro.
La diferencia en el comportamiento de los seres humanos también está basada en la educación. La educación basada en una concepción exacta de la vida transformaría la cara del mundo. Debemos educar nuestros hijos, esclarecer su inteligencia, pero ante todo debemos hablar a su corazón, enseñándole a despojarse de sus imperfecciones… Recordemos que la sabiduría por excelencia, consiste en volvernos mejores. (Licurgo Legislador Griego).
Conocer a los hijos, entender a los hijos y reconocernos nosotros mismos como seres humanos con errores, caídas y nuevos caminos es lo que nos hace grandes como personas y como padres. Tratemos de recuperar el tiempo perdido, todavía es hora. Que no sea demasiado tarde para decirles que los amamos, que confiamos en ellos y que los queremos como son y no como nos gustaría que fueran. No permitamos que se cumplan las características psicológicas de cada hijo en el aspecto por mejorar, rompamos el ciclo y construyamos una nueva historia en nuestra comunicación e interacción. Escuchémoslos cuando nos hablen, tratemos de darles buen ejemplo y evitemos las discusiones y actos violentos delante de ellos, no los utilicemos en nuestros conflictos conyugales. (Triangulación y alineación parental) Seamos malos padres, digámosles que aún no están en edad de fumar, que aún no están en edad de ingerir licor, que aún deben dormir en casa y avisar donde están y con quien. Seamos malos padres, invitémoslos a compartir con nosotros en la mesa al menos una vez al día la comida. Seamos malos padres, preguntémosles cómo les fue y compartamos con ellos nuestros sentimientos. Ellos nos lo agradecerán.
Estemos alerta a sus conductas disruptivas o desafiantes, no omitamos un llamado de atención o un torbellino emocional, cada comportamiento inesperado tiene una explicación, no los juzguemos con violencia escuchemos sus susurros de dolor y de desesperación, no permitamos que sea demasiado tarde. Trabajemos mucho por fortalecer su autonomía, su autoimagen y su autoestima. Ayudémosles en la resolución de los conflictos trabajemos nuestro autocontrol y el de ellos, no olvidemos nosotros también aplicar el semáforo de las emociones, en rojo identifique el problema, en amarillo identifique sus sentimientos y en verde actúe de la mejor manera posible.
Estemos alerta a posibles conductas de riesgo: Trastornos de alimentación, bulimia, anorexia, consumo de sustancias psicoactivas, pornografía, adicción a las nuevas tecnologías, pandillismo o bullying (Intimidación escolar), consumo de cigarrillo, abuso sexual, y finalmente la soledad afectiva entre otros.
No lo olviden los padres piden más clases y tiempo para sus hijos en el colegio, pero los hijos piden más tiempo con sus padres, lo lograremos triunfantes.
¡Buena suerte! |