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Escrito por Martha Helena Estrada
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martes, 22 de junio de 2010 |
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Chía, Junio 10 del 2010 Queridos Niños (as) del Grado 11º: A medida que pasan los años en la vida del colegio, nos vamos encariñando más y más, con los niños que cada día pasan por nuestras manos. ¿Será que cada vez el reto educativo es más alto, y por tal razón, ese reto se convierte en logro y hace que nos aferremos y queramos de manera entrañable a los protagonistas de este proceso de la vida?
Como lo digo hoy, ustedes terminan la etapa escolar y los espera el inicio de su proceso profesional con una diferencia; serán iguales de ingenuos y ávidos de aprender, así como lo fueron, el primer día de colegio en Pre Kínder; pero no tendrán a una Diana, que les guie sus primeros pasos . Tampoco me tendrán a mí para tomarlos de la mano y enseñarles a leer y a escribir o a gozar con sus escritos y sucesivamente a tantos maestros que con cariño los ayudaron a crecer y a ser mejores personas. Ahora se les exigirá como grandes y se les pedirá cada día más. Serán otros momentos y otras metas, y se exigirán ustedes mismos para dar la talla en la pelea de la vida. Niños, mejor jóvenes, la vida que les tocó vivir a ustedes está llena de competencias y retos. No desfallezcan ante ellos porque la vida es de los valientes. Nosotros los vamos a seguir de cerca para gozar con sus triunfos y apoyarlos en sus momentos difíciles, sabiendo que siempre podrán encontrar en su colegio una voz de aliento ¡un adelante!
Quiero que sepan que los vamos a extrañar inmensamente, porque cada uno de ustedes ha dejado anécdotas de las que no, nos es fácil separarnos. Quieran su colegio y vengan a visitarnos cuantas veces puedan.
Estoy segura de que en un futuro próximo los podré ver felices por estar gozando de las profesiones que con libertad ustedes escogieron, para el continuo crecimiento de sus vidas. Les deseo mucha suerte y que Dios los proteja.
Martha Helena Estrada.
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